martes, 29 de noviembre de 2016

Cuestión de imagen



Ayer lunes el Casino de Elche nos obsequió con una tertulia en la que Antonio Sanchez, técnico asesor de imagen y protocolo, nos introdujo en la cuestión de la imagen personal.  El aspecto emocional y el aspecto más social.
Una charla interesante y muy amena necesariamente superficial, dada la complejidad del tema.

Quien esto escribe es un descuidado en este tema de la imagen, pero he de admitir que todos ciertamente proyectamos una.
De la intervención de Antonio Sanchez, la idea que más me llamó la atención, es la que considera deseable que la imagen que tengamos de nosotros sea la que los demás aprecien en nosotros.

No es una idea que me guste pero he de admitir que tiene razón, quien precisa que los demás le perciban de forma aceptable, precisa transmitir una idea de sí misma que esté en comunión con lo que la sociedad en general considera aceptable,
La imagen que transmitimos no deja de ser una narración visual de nosotros mismos.

Incluso quienes nos despreocupamos por nuestra imagen, estamos a través de esa despreocupación narrando algo acerca de nosotros, de modo que ciertamente la imagen es una narración voluntaria o involuntaria acerca de quien la proyecta, no es posible no transmitir una imagen y por lo tanto conviene controlar ese discurso sin palabras que la imagen personal.

Aunque es aquí cuando encuentro el problema,  es que si controlamos, lo que hacemos no es tanto transmitir lo que somos, sino lo que no queremos que los demás perciban de nosotros.
Quizá por eso lo políticos de todos los partidos se parezcan tanto a la hora de manifestarse públicamente.

Un tema interesante que como quedó ayer de manifiesto da para mucho, cualquiera de los distintos aspectos de la imagen personal que el conferenciante apuntó, daría para un debate largo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario