miércoles, 25 de octubre de 2017

Cuando los Pedros están a una, mal para Alvaro de Luna




Cuando los Pedros están a una, mal para Alvaro de Luna.


Alvaro de Luna fue condestable castellano en el siglo XV,  que acaparó un gran poder y que acabó ajusticiado en 1453 tras caer en desgracia.

Comenzó su trayectoria en la corte en 1408 bajo las órdenes del rey castellano Juan II y su función era más bien de acompañante del joven monarca; tuvo una participación relevante mediando entre los bandos que debían declarar la mayoría de edad del Rey en 1419, supo maniobrar en favor de Juan II a quien ayudó a huir cuando Don Enrique de Aragón atacó por sorpresa a la Guardia del rey haciéndolo prisionero.
Fue su primer gran éxito y pasó a ser la persona de confianza de Juan II frente a las muchas conspiraciones de muchos sectores que querían controlar al monarca,  ganándose con ello muchos enemigos.
Es obvio pensar que quien es capaz de controlar a los facciosos ha de ser alguien también habil para sus asuntos y así lo fue, pero nunca dejó de ser fiel al monarca, quien posiblemente llegó un momento en el cansado de las quejas y presiones de la nobleza contra su hombre de confianza, cediera y lo dejara caer.

De modo que al final, los Infantes de Aragón,  después de haberse peleado entre ellos por tener poder e influencia en Castilla, se reconciliaron por mediación de su hermano Alfonso V de Aragón.


De modo que "los Pedros", a los que hace referencia el dicho popular, hace referencia a los infantes aragoneses, a los que Alvaro de Luna supo siempre enfrentarse y aprovechar sus rivalidades.


El refranero suele  poner nombres de personas para citar a terceros a quienes todos van a reconocer,  pero para nosotros, gentes del siglo XXI, un refrán como éste puede no ser entendido si no se sabe la historia.

La enseñanza del refrán entonces, es que cuando tus enemigos a pesar de que entre ellos se odien, se unan contra ti, mal vas.


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