miércoles, 25 de octubre de 2017

Cuando topares con el loco, finge negocio


Aconseja no dejarse enredar por quien te hará perder el tiempo, además de complicarte la vida.

Solemos además hacerlo con frecuencia cuando nos aborda alguien como  un vendedor de tarjetas de crédito en un centro comercial o similares.
 Pero el refrán no dice "cuando topares con un vendedor o un pesado", sino con un loco; alguien que querrá que vivas su visión de las cosas, al margen de la coherencia y eludiendo las consecuencias de las acciones; una idea, una actitud, un objetivo relevante solo en la mente del loco; loco como ausente de capacidad para razonar fuera de sus propios impulsos y falsas creencias, actualmente usamos mucho el término narcisista aunque quizá no sea tampoco el más adecuado.
El problema de la consciencia de la realidad, es que a quien consideramos loco en el contexto de éste refrán, carece del contrapeso de la consciencia y todo es idea.

Esto ocurre mucho en la política y los pueblos se ven arrastrados al delirio colectivo,  a la consecución de los objetivos que el loco propone sin el razonamiento que la consciencia aporta.

Por eso la idea convertida en verdad por la carencia de la razón, se convierte en la cordura y quien no comparte esa idea será el demente.
una disidencia, era un síntoma inequívoco de desequilibrio mental. Como el propio Nikita Khruschev dijo en 1959 “podemos decir con claridad de aquellos que se oponen al comunismo que su estado mental no es normal”.

Y el cuerdo de éste modo se convierte en loco y el inductor a la locura  consigue por fin volver locos a todo el mundo.

Por eso ese refrán en éstos tiempos es apropiado,  si ves a un loco acercarse, es mejor eludirle.

No hay comentarios:

Publicar un comentario