miércoles, 25 de octubre de 2017

La Dama en la calle

Tenía que llegar el día tan temido, en el que empezar a poner refranes relacionados con la mujer.
Hay que avisar aunque no es un secreto para nadie, que el refranero no es muy amable con ellas.
Y aunque la mayor parte de los refranes siguen aportando buenos consejos, porque el tiempo con ellos actúa como un filtro que mantiene vivos a los que conservan su vigencia.


He escogido este en particular porque si hay una característica de la moral tradicional española es la de la doble moral, lo que hace que cada persona adopte una actitud para cada momento.

La dama en la calle,  grave y honesta, en la iglesia, devota y compuesta; en casa, escoba, discreta y hacendosa; en el estrado, señora; en el campo, corza; en la cama, graciosa, y será en todo hermosa.

En una sociedad en donde el género masculino es el que se cuida de tener el control, aconseja que la mujer sea igual o menor si quieres ser señor y en ese mundo en el que el hombre es rey, la mujer ha de ejercer y así lo entiende la sabiduría popular, su astucia, de modo que la más cauta es tenida por Santa, porque a la mujer con carácter fuerte, que siempre las hubo, aconseja el refranero que a mujer brava, cuerda larga. de modo que las sumisas pierden en la guerra de los sexos y en caso de problemas, como dice el dicho, a la hija mala, dineros y casarla.

Difícil fueron los tiempos para la mujer y complicado eso del matrimonio..
-Madre, ¿Qué es casar? 
-Hija, hilar, parir y llorar.
Felicitémonos de que éstos refranes y dichos más que darnos consejos, nos hablan de como eran las gentes  en los tiempos pasados.



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